“A Gloria”, el primer espectáculo en solitario de la bailaora utrerana "Lucía Benavides"
Lucía Benavides: bailar para volver al abrazo de una madre
18 de mayo.
Miguel Terrino VARGAS Revista Flamenca Fuente Vieja
La joven bailaora presenta en Sevilla “A Gloria”, un espectáculo íntimo y profundamente humano dedicado a la mujer que sostiene su vida
Hay espectáculos que nacen desde la técnica, otros desde la ambición artística, y algunos, muy pocos, nacen directamente desde el corazón.
“A Gloria”, el primer espectáculo en solitario de la bailaora Lucía Benavides, pertenece a esa última categoría.
Porque esta propuesta no solo habla de baile.
Habla de memoria.
De amor.
De gratitud.
Y, sobre todo, habla de una madre.
La joven artista utrerana subirá al escenario del Cartuja Center CITE de Sevilla el próximo 10 de octubre para presentar una obra que se anuncia ya como uno de esos montajes donde el flamenco deja de ser únicamente espectáculo para convertirse en confesión emocional.
Un homenaje sincero a Eva Gloria, la mujer que ha sido raíz, refugio y sostén de toda una vida.
Un baile escrito desde la verdad “A Gloria” no se plantea como una biografía escénica convencional. Lucía Benavides construye aquí un viaje emocional donde cada palo flamenco funciona como un fragmento de memoria, como una estación íntima desde la que revivir momentos esenciales de la vida de su madre.
Todas las dimensiones aparecen atravesando el cuerpo de la bailaora en un espectáculo que convierte el movimiento en homenaje y el compás en agradecimiento.
Y quizás ahí reside la fuerza verdadera de esta propuesta: en su honestidad.
No hay artificio en el origen de esta obra.
No hay pose estética.
Solo la necesidad profunda de decir “gracias”. Lucía Benavides no baila aquí únicamente para mostrar su arte.
Baila para devolver amor.
La mujer invisible que sostiene su mundo
El espectáculo pone también el foco sobre algo esencial y muchas veces olvidado: la figura silenciosa de tantas mujeres que han dedicado su vida entera a cuidar, sostener y proteger a los demás.
Mujeres que pocas veces ocupan titulares.
Mujeres cuya grandeza sucede lejos de los escenarios.
Eva Gloria representa precisamente eso.
Según quienes la conocen,
ha vivido siempre entregada a los suyos, haciendo del amor desinteresado una forma de existencia. Una mujer convertida en refugio para todos los que la rodean.
Y desde ahí nace el sentido más profundo de “A Gloria”, no como homenaje individual únicamente, sino como tributo colectivo a todas esas madres que convierten el sacrificio cotidiano en un acto silencioso de amor infinito.
Lucía Benavides y una nueva sensibilidad en el baile flamenco Con este primer espectáculo en solitario, Lucía Benavides se sitúa dentro de una generación de artistas flamencos que entienden el escenario como un espacio de verdad emocional, donde el baile no solo impresiona técnicamente, sino que también comunica desde lo íntimo.
Y eso exige valentía.
Porque abrir el corazón delante del público siempre resulta más difícil que ejecutar un desplante perfecto.
“A Gloria” parece caminar precisamente por ese territorio: el de un flamenco que no renuncia a la estética ni al rigor, pero que coloca la emoción humana en el centro de la escena.
Un lenguaje donde el cuerpo no solo baila…
también recuerda.
También agradece.
También llora.
Un equipo artístico al servicio de la emoción La propuesta llega respaldada por un elenco de enorme sensibilidad artística.
Al cante estarán Cristina Tovar, Marian Fernández y Rocío Mayoral; mientras que las guitarras de Álvaro Mora y Curro Vargas aportarán el pulso sonoro de una obra concebida desde la intimidad flamenca.
La percusión correrá a cargo de Fali del Eléctrico, con texto en off de Coral Moreno, en una dramaturgia donde la palabra también tendrá un peso esencial.
Especial relevancia tendrá la dirección artística y coreografía firmada por Luisa Palicio, una creadora que ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para construir espectáculos donde el baile dialoga con lo emocional desde una mirada contemporánea y profundamente flamenca.
A ello se suma la dirección musical de Jesús Rodríguez y la composición original de Álvaro Mora, reforzando el carácter personalísimo de la propuesta.
Todo parece concebido para sostener
algo mucho más importante que un espectáculo:
una declaración de amor convertida en escena.
Cuando el flamenco abraza Hay veces en que el flamenco grita.
Otras veces denuncia.
A veces rompe.
Y otras, simplemente abraza.
“A Gloria” parece pertenecer precisamente a esa categoría de obras donde el arte jondo encuentra su fuerza en la ternura, en la memoria afectiva y en la emoción compartida.
Porque todos, de una forma u otra, reconocemos algo de nosotros mismos cuando una hija habla de su madre desde la verdad.
Y ahí el flamenco vuelve a demostrar algo que lleva siglos haciendo:
convertir sentimientos profundamente personales en emociones universales.
Quizás el verdadero escenario de esta obra no sea únicamente un teatro. Quizás sea ese lugar invisible donde habitan los recuerdos, la gratitud y el amor que nunca termina de poder explicarse con palabras, y entonces aparece el baile para decirlo todo.
La joven bailaora de Utrera, Lucía Benavides, estrenará el próximo 10 de octubre en el Cartuja Center CITE su primer espectáculo en solitario, “A Gloria”, un montaje flamenco de carácter autobiográfico con el que rinde homenaje a su madre y que la convertirá, con apenas 18 años, en la artista más joven en presentar una producción propia en este recinto sevillano.
Fuente Vieja, a modo de susurro Dicen que una madre
siempre termina bailando para sus hijos.
Aunque pasen los años.
Aunque nadie lo vea.
Va en la manera de mirar,
en el miedo,
en la ternura,
en la forma de levantarse después de caer.
Y quizás por eso
Lucía no baila sola sobre el escenario.
Porque detrás de cada compás,
de cada giro,
de cada silencio,
también estará ella.
Su madre.
Sosteniendo el mundo
sin hacer ruido.
Miguel Terrino VARGAS Revista Flamenca Fuente Vieja
Noticia anterior
27/03/2026
Utrera rinde homenaje a Bambino con la colocación de su monumento