Argentina y Utrera: el compás fetén del alma flamenca
Hay lugares que laten con un ritmo distinto. Utrera no solo suena, respira flamenco
27/10/2025.
Miguel Terrino Vargas Revista Flamenca Fuente Vieja
Y cuando una voz como la de Argentina María López Tristancho se adentra en sus entrañas, el resultado solo puede ser un canto a la verdad, al compás y al respeto. La cantaora onubense —reconocida como Hija Predilecta de Huelva 2025— ha decidido mirar al sur del sur, a la tierra donde el duende se hizo costumbre, para rendir homenaje con su nuevo trabajo discográfico: “Utrera Flamenco Fetén”, grabado íntegramente en la localidad sevillana y del que ya se conoce un primer adelanto, la rumba “Ódiame”.
Una rumba con alma de Bambino Con este primer single, Argentina no solo canta: declara amor eterno a Utrera.
“Ódiame”, con letra de Federico Barreto y música de Rafael Otero López, es una rumba que vibra con la energía eléctrica de los años setenta y ochenta, pero con la impronta de quien conoce la raíz y la honra.
La cantaora se inspira en Miguel Vargas Jiménez, “Bambino”, ese utrerano universal que convirtió el exceso en arte y la herida en canción. Y así, con ese perfume de pasiones antiguas, Argentina deja una descarga de ritmo, poderío y verdad: “una fuerte descarga
de energía positiva, dinámica y fresca que no deja indiferente a nadie”, como ella misma confiesa.
El sencillo, editado por LP Flamenco y distribuido por OneRPM, abre la puerta a un proyecto de gran envergadura: “Utrera Flamenco Fetén”, un álbum grabado en directo, en una sola jornada —el 14 de mayo de 2025— en el emblemático espacio cultural Fetén, en Utrera. Una locura hermosa, como la propia artista la define, y una declaración de amor total al compás infinito de una tierra que ha dado a luz algunas de las voces más puras del cante jondo.
Una grabación con sabor a tierra La dirección artística corre a cargo de Luis Miguel Baeza, junto a la propia Argentina, y la nómina de músicos es un lujo cien por cien utrerano:
Pitín Hijo y Javier Ibáñez a las guitarras; Gaspar del Cuchara, José del Pitín, Jorge Bautista y Juan de Oruco al compás, jaleos y coros; Pedro Saavedra Cortés al bongó; y en la técnica, Miguel Ángel García Osorno y Fernando Iglesias “Mae” en la mezcla y masterización.
Todo grabado en un solo día, sin artificio, sin retoques, con la emoción como única guía.
Este modo de grabar —en crudo, en directo, sin red— recuerda
las grandes sesiones de antaño, cuando el flamenco se cocía en el momento justo, sin receta, solo con el alma y la intuición como ingredientes. Y qué mejor lugar que Utrera, sede de nuestra revista Fuente Vieja, para cocinar este potaje sonoro donde cada toque y cada voz llevan el sabor de lo auténtico.
La voz que no se finge Argentina ha construido una carrera ejemplar. Desde su debut en 2006 hasta Mi idilio con La Habana (2024), su trayectoria es un viaje de coherencia y riesgo artístico.
Dos nominaciones a los latín Grammy (2013 y 2015) la avalan como una de las voces más internacionales del cante.
El crítico Manuel Bohórquez la definió como “la mejor voz del flamenco actual, capaz de cantarlo todo, desde un fandango hasta una malagueña”. Y no le falta razón.
Argentina canta desde un lugar donde la emoción y la técnica se abrazan sin estorbo, con una voz limpia, redonda, que no busca el artificio sino la esencia.
Entre la raíz y el vuelo Su versatilidad le permite moverse entre géneros —del flamenco al bolero, del tango al fado— sin perder el hilo jondo que la sostiene. Artistas como Pancho Céspedes han reconocido su grandeza: “Argentina tiene el perfume de los
grandes como Camarón y Paco de Lucía; cantar con ella me hace grande”, afirmó.
Y críticos como Antonio Conde o Antonio Moral han destacado su poder escénico, su equilibrio entre vanguardia y tradición, y su capacidad para emocionar desde la naturalidad.
“Utrera Flamenco Fetén” es, pues, algo más que un disco: es una declaración de principios, una ofrenda de respeto y verdad a una tierra que es compás y memoria.
Utrera, la del potaje, la del temple, la del soniquete heredado, vuelve a ser el epicentro del arte gracias a esta mujer que canta con alma y raíz.
Utrera suena a candela,
a patio y a madrugá,
la voz de Argentina enciende
lo que el alma quiere dar.
Vino, guitarra y latido,
verdad que no sabe estar quieta,
que el cante, cuando es sentido,
es la patria más secreta.
Miguel Terrino Vargas Revista Flamenca Fuente Vieja
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