13/11/2025.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco
Bajo el lema de
"Barcelona respira Flamenco" el pasado viernes acudí a La Belter, en Nou de la Rambla, a la presentación de dos iniciativas que -leemos-
"nacen como nuevo epicentro cultural y social del flamenco en Barcelona" , la
Peña Flamenca del Poble-Sec y el
Club de Coleccionistas de Flamenco en Barcelona (CCFB)
El nacimiento de una nueva peña flamenca es una absolutamente gozosa y feliz noticia, especialmente en una época en la que buena parte de ellas están desapareciendo y las que resisten pierden socios, ley natural de vida, o han de emplear redoblados esfuerzos para mantenerse activas y ofrecer actividades de interés.
Se ha de destacar especialmente, lo considero de extremo interés, que sus impulsores y animadores son, a lo que ví, mayormente jóvenes, andan moviéndose por la franja de la treintena, esa edad en que las personas ya están suficientemente formadas, tienen experiencia vital y, a tenor de los parámetros, expectativas y esperanza de vida actuales, muchos años por vivir. Son también, y es un valor añadido, personas vinculadas al mundo del espectáculo, con experiencia tanto organizativa como artística. Son, por fin y pese a ello, personas con cierto grado de inocencia e ilusionadamente esperanzadas, que de ambas cualidades se ha de estar bien pertrechado para embarcarse en un proyecto de tal calibre.
Su nombre es
Peña Flamenca del Poble-Sec y se presentó públicamente con lleno absoluto y desbordado del local que la acogió, el encantador Bar La Belter. Un acierto su elección por el encanto de su decoración, su emplazamiento y la resonancia flamenca de su nombre. Según me comentaron no será ese el local en el que desarrollarán habitualmente sus actividades. Y menos mal porque, pese a lo comentado anteriormente, no reúne las cualidades idóneas para ofrecer actuaciones con un mínimo de comodidad y en las mejores condiciones.
Abrió el acto
Noemí Osorio, sobrada de experiencia, de saber estar y ser, para dar la bienvenida y presentar a quienes habían de explicarnos los proyectos, el presidente de la Peña y guitarrista
Edgar Platón, Gabriel Mas, el anfitrión, y
Cathy Claret en representación del Club de Coleccionistas.
Se refirió en una de sus intervenciones a Jerez, como referencia y modelo de sociabilización en el mundo flamenco a seguir, y no lo es malo en absoluto. Pero, aunque tener ambición considero que es un virtud, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Ni Jerez es una gran ciudad, casi inabarcable, como Barcelona, ni la Ciudad Condal lo es como la andaluza, caminable, disfrutable y en la que todo el mundo, prácticamente, se conoce o sabe quién es el otro. Tampoco las tradiciones de uno y otro lugar son la misma. Tal vez por ello una de las próximas actividades de la peña será la celebración de una Zambomba. Antes, concretamente el 30 de este mismo mes, tienen programado celebrar una fiesta gastronómico flamenca en el Tablao de Carmen.
Tras las distintas intervenciones comenzaron su actuación los artistas convocados a tal efecto, el guitarrista
Edgar Platón y la cantaora
Laura Mateo. Más de fondo, entre murmullos, conversaciones y peticiones de bebidas, que atentamente fui escuchando, o procurando escuchar, su actuación, tangos, cantiñas, bulerías... En fin, que no tendré la osadía de comentar, ni a favor ni en contra, la misma. Habré de esperar una próxima ocasión más favorable de escucha y en la que, me comprometo firmemente, estaré más atento y sin distraerme. Que conste, quede constancia, que fueron muy sonoramente aplaudidos e incluso jaleados.
La ocasión me permitió saludar e intercambiar algún que otro comentario con la cantaora
Laura Marchal, François Soumah, que me habló de alguno de los espectáculos que se podrán disfrutar en el festival Flamenc Gi, de inmediata celebración,
Laura Gallego y su hija
Goya Moñiz, una futura artista del baile, si sigue cultivando sus innatas facultades, su gracia y desenvoltura, ya apunta salerosas maneras, y caminando las sendas de sus padres,
Montse Madridejos, con su guitarra enfundada,
Pedro Barragán y
Luis Cabrera, dos históricos e incuestionables referentes, y a
Ana Palma pertrechada de su inseparable e imprescindible camarón.
El Club de Coleccionistas de Flamenco de Barcelona (CCFB), la otra iniciativa que se presentó, estará asentado en la
Bodega La Capitana, nos anuncia audiciones y tertulias todos los jueves a partir de las 18 horas. Una verdadera lástima que hayan elegido el mismo día y casi la misma hora de celebración de los actos de la muy consolidada y prestigiosa entidad El Dorado. Sociedad flamenca barcelonesa. Desacertada decisión y que muy seguramente no siempre juegue a su contra. Más aún, tal vez lo haga en contra de ambas entidades.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco