10 de julio.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco
El Cabildo Flamenco de Archidona, que organiza la Asociación Flamenca de Archidona «José Luis Ortiz Nuevo», es un evento anual en el que se aborda dicha manifestación artística desde distintas vertientes: conciertos y espectáculos, coloquios, exposiciones, conferencias... Este año ha celebrado su novena edición los días 3 y 4 de julio contando con un muy atractivo cartel, trabajado y configurado para atraer a todos los amantes del flamenco.
Para la edición de este año han contado con la participación de artistas como
Kiko Veneno, Kiki Morente & Davideana, Gualberto & Ana Pastrana, Raúl Cantizano, Electroverdiales, Rave Calé & Soleá Gatica, Chiveca y Carlos Emblemátika y, por supuesto, el propio
José Luis Ortiz Nuevo, responsable del pregón de apertura junto a
Antonio Campos y cuyo libro
"Alegato contra la pureza" se ha tomado precisamente como eje central de la edición por festejar los 30 años de su publicación.
El libro se publicó en 1996 y se convirtió desde entonces en una referencia para pensar el flamenco desde una perspectiva abierta y crítica. Sobre él, su génesis, y para hablar de otras purezas se organizó una mesa redonda a la que fui invitado a participar. Un verdadero placer recordar la publicación del libro y ser miembro de esa mesa de debate.
Con esta novena edición, el festival reafirma su compromiso con la innovación y la calidad artística, demostrando que el flamenco es un arte vivo en constante evolución.
En la presentación de la cita
Ortiz Nuevo defendió que
«el arte flamenco es enorme, inmenso, profundo, pero que no tiene en su corazón, en el fondo de su cualidad fundamental, la pureza», abogando por la mezcla, la indagación y la innovación continua frente al inmovilismo.
Es una verdadera fortuna que aún existen espacios de resistencia intelectual y artística como el
Cabildo Flamenco de Archidona en el que se pueda reflexionar, experimentar, debatir líbremente e intercambiar opiniones. Larga vida para él. Paciencia, tesón y mucho ánimo para quienes lo trabajan y mantienen.
Su primera edición se celebró en 2018, y hasta hoy han pasado por él artistas, investigadores/as y divulgadoras/es como
Carmen Linares, Rocío Márquez, Rosario La Tremendita, Isabel Bayón, Israel Fernández, Diego del Morao, Ángeles Cruzado, Cristina Cruces, Génesis García, José Javier León o Faustino Núñez, por citar tan solo algunos de los reconocidos nombres que han participado en sus distintas ediciones. Sin olvidar nunca, claro es, a su impulsor y gran valedor, figura imprescindible y de referencia,
José Luis Ortiz Nuevo.
Nació, me han explicado, para ser un laboratorio del riesgo donde la tradición más ortodoxa aprende a convivir sin complejos con el impulso vanguardista y la experimentación irreverente. También para aprender disfrutando o para disfrutar aprendiendo.
Si lo último es una premisa principal de la reunión en mí, te lo puedo aseguro, que se ha hecho realidad cierta. He disfrutado mucho y aún he aprendido más. Han sido dos jornadas apretadísmas de encuentros y reencuentros, saludos y conversaciones, vivencias y actividades.
En esos dos jornadas me he puesto más al día de lo que se cuece, se busca, se experimenta y se encuentre, o no, que en todo el año.
He vuelto tan rebosado de sonidos y experimentaciones que necesito un tiempo de descanso, de análisis y de reflexión para hacerme con ello y decidir qué me gustó realmente y lo que almaceno en la memoria.
”Electroverdiales
Algunas notas y apuntes
El flamenco ha perdido demasiado tiempo en estériles discusiones. Es tiempo de avanzar y de dejar que la gente se exprese como quiera. Admiro total y absolutamente a quienes creen en la libertad de ser, de crear y de amar, de vivir con intensidad. He disfrutado enormemente algunas actuaciones que me han sorprendido y atrapado, que me dejaron con ganas de seguir escuchando o de volver a hacerlo en un próximo futuro.
Así, por ejemplo, muy señaladamente
Raúl Cantizano. Me gusta su inquieta búsqueda de un camino personal y propio aunque, ay, me gustó más en su parte más tradicional de guitarrista flamenco, menos electrónico y sin tanta presencia de
"máquinas". También
Soleá Gatica que hubiese preferido escuchar sola, o con menor presencia y sonoridad del acompañamiento electrónico. Tiene una hermosa, gustosa y luminosa voz que me enganchó.
Antes me había interesó mucho la propuesta
Electroverdiales de
Rocío López ‘La Boterita’ y
Alejandro Lévar, aunque, finalmente, la actuación se me hizo larga y reiterativa. Conste, pese a ello, que si me los encuentro anunciados procuraré acudir a escucharles y comprobar su progreso. No sería mala ocasión que se produjera durante una de las fiestas del Ajoblanco de las asociaciones de Hijos de Almáchar. En una de ellas, la de Cornellà, nació justamente el
"Alegato contra la pureza", y doy fe de ello.
Un mito
Gualberto García es un mito. Referencia inexcusable cuando se ha de hablar de la música andaluza de los últimos cuarenta años. Sinónimo de vanguardia y experimentación, de logros y caminos consolidados. Ochenta y un años, que cumplió en la primera jornada del Cabildo, que le felicité, de vida, de experiencia y conocimientos, de sabiduría.
Un verdadero privilegio compartir con él tenedor y mantel, mesa redonda, conversación, escucharle embobado anécdotas, disfrutar su música y su trato sencillo, el que solo dispensan los que son grandes. No sé si disfruté más sus recuerdos y anécdotas, sus insaciables ganas de hablar, su vitalidad, que su música. En cualquier caso, ha sido todo un privilegio reencontrarme y convivir con él.
”Gualberto, Ana Pastrana y Ortiz Nuevo
Con él compartieron escenario el siempre desbordado y desbordante, nunca sabes por dónde acabará, histriónico
José Luis Ortiz Nuevo que ojalá no cambie nunca de manera de ser y la bailaora archidonense
Ana Pastrana que además de tener una presencia escénica muy destacada la tuvo socialmente durante los días y horas del Cabildo. Ella es, un gran soporte y reclamo para la reunión, para su éxito.
La sorpresa
En el teórico territorio abonado para la vanguardia y la experimentación, que las hubo, muchas y atractivas, fue un solo de guitarra al estilo más clásico lo que me mantuvo más fijamente sujeto al asiento. Fue todo un descubrimiento, una verdadera, agradabilísima, sorpresa y me despertó un gran interés el joven, 21 años, guitarrista archidonense, hijo de la bailaora
Ana Pastrana,
Davideana.
Es curioso que la guitarra tradicional de este joven talento de Archidona fuese lo que más atrajera mi atención la primera noche. Su solo de guitarra fue realmente espectacular. Nos enseñó que el pasado nos puede regalar muchos avances aún, que no siempre es lastre y una loza. Le seguiré atentamente la pista a partir de ahora.
Formaba parte, junto con él el también guitarrista
Pablo Fernández, del grupo de acompañamiento de un cada vez más maduro y seguro
Kiki Morente que demostró que es dueño de unas grandes capacidades y sobradas calidades. Me gustó que sonara más morentiano porque siguió menos, aunque sin olvidarse nunca de él, a su padre.
Volveré
Es la primera vez que he acudido al
Cabildo Flamenco de Archidona pero intuyo que no va a ser la única, incluso tengo la seguridad de que volveré. Eso sí, más relajada y descansadamente, sin tantas prisas ni premuras como en esta ocasión, incluso, espero, con algún día más para poder disfrutar de Archidona, los amigos y su entorno.
Quiero dejar constancia, por fin. de mi reconocimiento a quienes han revelado el misterio del arte y nos lo siguen haciendo día a día. Gracias por el proceso creativo con el que han contribuido a su prestigio.
”J. L. Ortiz Nuevo y Fco, Hidalgo. De pie: A. Campos y Luis Cabrera
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco