29 de junio.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco
Como quien no quiere la cosa el
Festival Flamenco Desvarío alcanza ya, bajo ese nombre, este año su sexta edición y se consolida como la más clara apuesta por el flamenco dentro de la programación del emblemático festival del verano barcelonés, el Grec de Barcelona que, por su parte, celebra su quincuagésima edición. Organizado por
El Dorado conjuntamente con el Districte de Nou Barris, durante 4 días, en dos sesiones diarias, nos ofrecerá una buena representación del flamenco más actual en el muy atractivo escenario del
Pati de la Seu del Districte.
Quienes decidan asistir podrán disfrutar de dos conciertos o actuaciones diarias con una única entrada, el primer concierto a las 21’30 y el segundo a las 23 h.
Para los socios de
El Dorado y los asistentes habituales a la Sala Sandaru en la que se celebran sus conciertos y recitales el festival no presenta demasiadas novedades, la práctica totalidad de la oferta ha pasado, de una manera u otra, por las tablas de la sala a lo largo de la temporada previa y la anterior.
Tal circunstancia presenta, lógicamente, varios aspectos que juegan a su favor y otros tantos que lo hacen en su contra..Como en cualquier hecho nos encontramos siempre con el haz y el envés, con la cara y la cruz. Veamos un par de pro y contras.
Supongo que la contratación conjunta de dos actuaciones aunque para fechas distintas e incluso fraccionada una de ellas es más fácil y económicamente más rentable. Y ya sabemos que el dinero, además de poderoso caballero, es un inevitable condicionante.
Para quienes ya vieran alguna de las propuestas como parte de la programación habitual, aunque hubiese sido por capítulos, tal vez ello juegue en contra de su ánimo, si no le satisfezo lo visto. Aunque lo deseable, por el bien del festival, es todo lo contrario. O quizás sienta la necesidad de ratificarse en su impresión o, tal vez, comprobar si la modifica. Son algunas de las distintas y posibles posibilidades,.
Creo, en fin, que no es mala idea, aunque ello sea en detrimento de las novedades y la diversidad, ofrecer la posibilidad de volver a ver un espectáculo por comprobar si sigue vigente, si es idéntico a lo ya visto, le han matizado o le han incorporado algún nuevo detalle. También esa nueva revisitación te ofrece la ocasión de ratificarte, o no, en tu impresión primera fuese cual hubiese sido, favorable o negativa.
Lo cierto es que de una en otra vez el espectáculo, su desarrollo y resultado nunca es el mismo. Que los artistas son personas y no máquinas reproductoras.
Programación
Dejemos aparcadas, por ahora, tales disquisiciones y centrémonos en la oferta que, al fin y a la postre, es lo que importa. Comentemos los conciertos y las otras actividades muy interesantes, que complementan atractivamente la convocatoria armonizando enseñanzas y actuaciones, teoría y práctica.
Vayamos con las propuestas que se celebrarán al aire ¿fresco?, en todo caso se aconseja no dejarse atrás el abanico, de las noches en el Patio de la Sede del Distrito.
El jueves será el turno de la bailaora
Leonor Leal, acompañada de
Antonio Moreno (marimba, batería y percusiones varias) y
Juan Jiménez , (saxo y otros instrumentos de vientos). Presentan
¿Por qué no me miras, di? Lorca, Alberti y Miguel Hernández, nuevamente, reivindicados desde el arte del flamenco. A continuación, el segundo espectáculo, protagonizado por los
hermanos Lagos, David al cante y Alfredo a la guitarra. Aunque son bastante habituales en El Dorado, siempre es un placer escucharlos y siempre te pueden sorprender con algo nuevo.
El viernes 17, será el día de los cantaores aunque de estéticas, maneras absolutamente distintas y transitando por caminos diferentes, el granadino
Antonio Fernández y el jerezano
Jesús Méndez, viejos conocidos ambos en la escena de El Dorado. La experimentación llegará de la mano de
‘Cantes Malditos’, propuesta con la que el primero se unirá a la banda de blues-rock
Guadalupe Plata. El contrapunto ortodoxo lo pondrá el segundo acompañado a la guitarra por
Antonio Higuero.
Se cuenta en los mentideros flamencos, y ya no se sabe cuánto de cierto y real o de imaginado y fantaseado hay en ello, que el cantaor granadino
Antonio Fernández al quedarse sin guitarrista en cierta ocasión asistió a una actuación del grupo de blues-rock
Guadalupe Plata, o sea
Pedro de Dios (guitarra)
José Sánchez (bajo) y
Antonio García Cruz “Pelomono” (batería). Dicen que el flechazo fue instantáneo. Mucho Omega, tal vez, detrás de la historia. En ese encuentro está el germen de la propuesta que traen a la tarde-noche de Desvarío.
Y como broche de la noche el siempre apetecible
Jesús Méndez. Jerezanería, aunque no solamente, auténtica por herencia y formación, de voz poderosa y sonoramente flamenca, cultivada y que él mismo la cuida y la trabaja. Con el guitarrista,
Antonio Higuero, de amplísima experiencia, solvencia y buen hacer en el acompañamiento, forma una sólida y muy atractiva pareja artística.
Y el sábado, en el primer pase, toda una apuesta original. La soprano valenciana
Mariví Blasco y el guitarrista barcelonés
Pedro Barragán se presentan con la propuesta «La fuerza de las cosas",un proyecto donde la soprano y el guitarrista flamenco desbordan los límites de su propia formación para encontrarse en un espacio de nueva creación. En él se entrelazan obras del primer barroco italiano, canciones del repertorio popular español y piezas de nueva creación compuestas expresamente para este concierto.
Y para cerrar el festival, ahí es nada, el tan controvertido como admirado,
Israel Galván con el reestreno de su ya mítica
“La edad de oro”, estrenada originalmente en 2005. Emblemática pieza, que revisita y tensiona los cánones tradicionales del flamenco y con la que ha realizado giras nacionales e internacionales durante dos décadas. En esta nueva revisión, el bailaor renueva el espectáculo con un programa que incluye la voz de
María Marín y a
Rafael Rodríguez a la guitarra.
Antes de su representación en el madrileño Matadero,. El bailaor y coreógrafo declaró a los medios de comunicación:
“Con las obras pasa que siempre las haces y se te van del cuerpo y de la mente. Pero cada vez que bailo La edad de Oro es como la primera vez, es una pieza que todavía disfruto. La edad de Oro es el apartamento donde vivo, le cambio de vez en cuando el sofá, pero sigue siendo la misma casa aunque no sea verdad porque ya no la puedo hacer como cuando la estrené. Pero yo soy de bailar lo que me pide el cuerpo y siempre me apetece esta pieza porque es baile nada más, no hay más, no tiene trampa”.
En fin, personalmente estoy dudando mucho si ir. No quiero perder el buen sabor de ocasiones anteriores. Más aún, la sorpresa y el asombro admirado de la primera vez aún los paladeo al recordar. Está claro que un
“La Edad de Oro” con
Fernando Terremoto al cante,
Alfredo Lagos a la guitarra e
Israel en el baile, ya no podrá ser nunca más.Incluso las noticias que me llegan de esta enésima versión a través de un "enterado" y sabedor amigo, no son precisamente halagüeñas. Pero, así y todo,
"La edad de oro" es mucho espectáculo e
Israel Galván mucho artista.
Prólogo
Otra de las cosas que le dan carácter al Desvario, que lo hace singular al aportar el contenido teórico sobrada y rigurosamente estudiado y contrastado es el Prólogo, que en esta edición cuenta de dos sesiones. Me consta que el festival tuvo que adecuarse a un presupuesto escueto que le redujo la posibilidad de potenciar este aspecto.
El miércoles 15 a las 18 h, en el Museo de la Música de Barcelona, una pareja de lujo,
Eloy Martín Corrales y
Montse Madridejos darán una conferencia titulada
"El flamenco conquista la ciudad moderna”, refiriéndose por supuesto a Barcelona.
A continuación en el mismo espacio, a las 20h, los guitarristas
José María Gallardo y
Miguel Ángel Cortés presentarán el concierto
Albéniz Flamenco, un diálogo entre la guitarra clásica y la flamenca.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco