Archidona, territorio de libertad para el Flamenco
20 de junio.
Miguel Terrino VARGAS
Revista Flamenca Fuente Vieja
Hay festivales que nacen para programar espectáculos y otros que nacen para generar pensamiento. El Cabildo Flamenco de Archidona pertenece, sin duda, a esta segunda categoría. En apenas nueve ediciones, esta cita malagueña ha conseguido consolidarse como uno de los encuentros más singulares del panorama flamenco contemporáneo, un espacio donde el cante, la guitarra, la investigación, el debate y la reflexión conviven con absoluta naturalidad. Los próximos 3 y 4 de julio, el recinto Sunset de Archidona volverá a convertirse en punto de encuentro para artistas, estudiosos y aficionados con una programación que reunirá a nombres tan destacados como Kiko Veneno, Kiki Morente, Gualberto, José Luis Ortiz Nuevo, Raúl Cantizano o Antonio Campos.
Lo hará, además, bajo un argumento especialmente significativo. La edición de 2026 toma como eje central el trigésimo aniversario de la publicación de Alegato contra la pureza, el influyente libro que José Luis Ortiz Nuevo publicó en 1996 y que continúa siendo, tres décadas después, una referencia imprescindible para comprender muchos de los debates que atraviesan al flamenco actual.
Hablar de José Luis Ortiz Nuevo es hacerlo de una de las figuras intelectuales más importantes que ha dado el flamenco contemporáneo. Investigador, escritor, gestor cultural y uno de los principales impulsores de la moderna flamencología, su obra ayudó a derribar viejos prejuicios y a comprender que la tradición no es una pieza de museo, sino una realidad viva que evoluciona con cada generación.
No resulta casual que la asociación organizadora del festival lleve precisamente su nombre, porque el espíritu del Cabildo encuentra en su pensamiento una de sus principales fuentes de inspiración.
Desde su nacimiento, este festival ha defendido una idea clara: el flamenco crece cuando dialoga consigo mismo. Por ello, junto a los espectáculos, siempre han tenido cabida las conferencias, los encuentros de aficionados y las mesas redondas.
Un modelo poco habitual que ha permitido que por Archidona hayan pasado algunas de las figuras más relevantes del arte jondo de las últimas décadas, entre ellas Carmen Linares, Cristina Hoyos, Martirio, Belén Maya, Rocío Márquez, Israel Fernández, María Terremoto o Soleá Morente.
La presente edición concentra toda su actividad en dos intensas jornadas consecutivas. La organización ha apostado por un formato compacto que favorece la convivencia entre artistas y público, permitiendo que la experiencia trascienda el mero espectáculo para convertirse en un auténtico encuentro cultural.
La programación arrancará el viernes 3 de julio con una propuesta que simboliza perfectamente el espíritu del festival. Electroverdiales, el proyecto liderado por Alejandro Lévar y Rocío Boterita, abrirá la noche tendiendo puentes entre una de las expresiones más antiguas de la tradición musical malagueña y los lenguajes sonoros contemporáneos. Una demostración de que las raíces pueden seguir creciendo sin perder profundidad.
Posteriormente llegará uno de los momentos más esperados con la actuación de Kiki Morente, heredero de una de las sagas más influyentes de la música española. Hijo del inolvidable Enrique Morente, Kiki ha sabido construir una personalidad artística propia, respetando el legado familiar mientras explora nuevos caminos expresivos. Junto a Davideana ofrecerá una propuesta donde tradición y modernidad volverán a caminar de la mano.
La jornada inaugural concluirá con Carlos Emblemátika y su espectáculo Recuerdo a Alicia Acuña, una propuesta de marcado carácter emocional que prolongará la actividad hasta la medianoche.
El sábado comenzará con la palabra como protagonista. El pregón de apertura reunirá a Antonio Campos y José Luis Ortiz Nuevo, dos voces autorizadas para reflexionar sobre el presente y el futuro del flamenco. A continuación tendrá lugar el tradicional encuentro de aficionados y, posteriormente, la mesa redonda De Alegato y de pureza, concebida como uno de los momentos intelectuales más relevantes de la programación.
No deja de resultar significativo que este debate se produzca precisamente ahora. El flamenco atraviesa uno de los momentos más creativos de su historia reciente. Nuevas generaciones de artistas dialogan con músicas procedentes del jazz, el rock, la electrónica o las músicas del mundo sin renunciar a la esencia de un arte que sigue encontrando en el compás y la emoción su razón de ser.
El Cabildo Flamenco de Archidona se sitúa precisamente en ese territorio donde la reflexión acompaña al crecimiento artístico.
A partir de las siete y media de la tarde comenzará una sucesión de actuaciones de enorme interés. Chiveca abrirá el apartado musical, seguido por Raúl Cantizano, uno de los guitarristas más inquietos e innovadores de la escena actual. Su trabajo ha demostrado que la guitarra flamenca continúa siendo un territorio abierto a la experimentación y a la búsqueda constante.
Especial interés despierta también el encuentro entre Gualberto y Ana Pastrana. Hablar de Gualberto es hacerlo de una figura fundamental para comprender la evolución musical andaluza de las últimas décadas.
Miembro fundador de Smash, pionero de las fusiones entre flamenco y rock psicodélico, su trayectoria constituye una de las aventuras artísticas más valientes que ha conocido la música española.
La noche alcanzará uno de sus momentos culminantes con la presencia de Kiko Veneno, creador imprescindible para entender la transformación de la música popular andaluza desde finales del siglo XX. Su capacidad para combinar poesía cotidiana, compromiso artístico y libertad creativa ha convertido su obra en referencia para varias generaciones de músicos.
El cierre corresponderá a Rave Calé & Soleá Gatica, encargados de poner el broche final a una edición que vuelve a demostrar la extraordinaria vitalidad del flamenco contemporáneo.
Más allá de los nombres propios, el Cabildo Flamenco de Archidona representa una forma de entender la cultura. Una apuesta por el conocimiento, por el diálogo y por la convivencia entre generaciones.
Mientras otros eventos centran su atención exclusivamente en el espectáculo, Archidona continúa defendiendo que el flamenco también necesita espacios para la reflexión, la conversación y el intercambio de ideas.
Treinta años después de aquel Alegato contra la pureza, el debate sigue vivo. Y quizá esa sea la mejor noticia posible. Porque un arte que se cuestiona a sí mismo es un arte que permanece vivo. Archidona volverá a demostrar durante dos noches que el flamenco no es únicamente memoria: es también presente y, sobre todo, futuro.
Fuente Vieja, a modo de susurro
Entre las piedras antiguas de Archidona volverán a encontrarse las preguntas y los cantes. Habrá guitarras que recuerden el pasado y voces que señalen horizontes nuevos.
Y mientras la madrugada se derrame sobre los montes malagueños, el flamenco seguirá haciendo lo que mejor sabe: caminar hacia delante sin olvidar jamás el camino recorrido. Porque la raíz verdadera no inmoviliza; sostiene. Y desde ella florecen siempre las ramas que buscan la luz.
Miguel Terrino VARGAS
Revista Flamenca Fuente Vieja