16 de marzo.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco
Segundo Falcón y Paco Jarana forman un tándem en el que la veteranía, acompañada de sabiduría y conocimientos acumulados, el bien hacer y mucho buen gusto, se ha impuesto definitiva y totalmente en su expresión artística, tanto individual como en pareja. Forman, no es la primera vez que les escucho, disfruto y aplaudo, una envidiable pareja artística por su entendimiento y compenetración, de diálogo fluido, de un compartir el tiempo y la ejecución flamencos sin aspavientos y por todo ello también admirable.
Se conocen sobradamente la "partitura", saben leerla y la interpretan con seguridad, individual y conjuntamente, respetándose, regalándose confianza mutua, las pausas necesarias y los tiempos precisos para el lucimiento del otro y el disfrute general.
Atentos el uno del otro, cantaor y guitarrista se miran, intercambian algún que otro mínimo comentario, se sonríen, se disfrutan y logran que los demás también lo hagamos.
Así fue también el pasado jueves, 12 de marzo, en el recital que ofrecieron la Sala Sandaru convocado por la
Sociedad flamenca barcelonesa El Dorado que, una vez más, logró el lleno total. Yo lo tengo claro, la masiva asistencia lo ratifica y los cálidos aplausos lo premian: lo clásico gusta y convoca.
Un recital didáctica y flamencamente sabio
Recital sabio tanto en cante como en explicaciones precisas y documentadas. Tiene el cantaor sevillano, de El Viso del Alcor, una voz generosa, larga y con fuerza, rica en matices, dúctil y aún muy fresca que le permite jugar generosamente con los cantes.
Me gusta su manera de plantear y desarrollar sus actuaciones, al menos en los espacios pequeños, más acogedores e íntimos como son las peñas -El Dorado, de alguna forma, lo es- en los que la calidez y la proximidad del público se nota especialmente, en los que el silencio y el respeto se impone y, por lo general, se antepone al murmulleo y el comentario inoportuno, en los que, salvo inesperadas y desagradables ocasiones, ya no es necesario el antiguo y doctrinal acerto de
"Saber escuchar es un arte".
Supongo que es reminiscencia de sus varias etapas docentes su gusto por explicar y decir, y lo hace bien, ptrecisa y escuetamente, lo que va a cantar. Gesto que le alabo porque ayuda a seguir aprendiendo y conociendo que no siempre, sálvese quien pueda o quiera, se sabe.
Se metió en faena con la conocidísima malagueña "Del convento, las campanas" de Chacón para seguir con Canario, Rondeña vieja y rematar este primer bloque con un fandango de Frasquito Yerbabuena muy ligero de compás.
Nos anunció después que se acercaría a Triana para cantar soleás, apolás y soleá petenera acordándose de algunos de los históricos que habían cantado por esos estilos, Ramón el Portugués, Pepe de la Matrona o Marchena.Y fue después el bloque de Cantes de Levante con taranto, taranta, murciana y levantica. Le siguieron Caña y policaña, Granaína y Fandango de Lucena.
Los aplausos y algún que otro ole, no demasiados, que conste, revelaba que los asitentes estaban a gusto y disfrutando. La mayoría, quizás, convocados mayormente por el cante pero también pude saludar a varios significados guitarristas que no suelen prodigar su asistencia. Ese día, además de los impenitentes
Pedro Javier González y Antonio Martínez "Ñoño", José M. Saucedo y
Toni Abellán que me informaba que al día siguiente acabaría la grabación del primer disco de
Ana Brenes, que me gusta a mí como canta.
Fue después la preciosa Vidalita de Marchena con tonalidades y colores morentianos. Seguiriyas a continuación, Alegrías y ya para despedirse, que la hora de cierre del centro se nos echaba encima, una tanda de fandangos de varios estilos, entre otros, Sevillano, Gloria, Aznalcollar, Rengel y Toronjo.
Al final del concierto mi amigo
José María Guerrero me dijo:
'La verdad es que está sobrado de facultades y de conocimientos". Opinión que comparto. El concierto fue una verdadera demostración de ello.
Los asistentes, felices y satisfechos, aplaudieron su entrega, buen decir y hacer. En conclusión, una feliz y muy flamenca tarde noche.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco