04 de febrero.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco
La idea base me parece magnífica, acertada y muy necesitada de difusión. El trabajo de campo realizado y la investigación desarrollada muy plausible. El resultado final, en conjunto, todo un acierto, tanto su escenografía, estéticamente sencilla y agradable, mayormente limpia y con el mínimo de elementos necesarios. como el desarrollo del contenido, el justo y preciso, sin alargamiento innecesario, ocho escena o cuadros, valiéndose equilibradamente de la palabra y de la música, instrumental y cantada.
La cornellanenca
María Villarejo, con
"Trampantojo, o el relato de la historia de España" - el proyecto con el que se gradúa en interpretación- se estrena, muy lucidamente, como directora y dramaturga de una pieza de creación propia, en la que actúa, canta y baila.
Es una obra teatral multidisciplinar de Espurna Teatre que cuestiona la narrativa oficial sobre la identidad española, que visibiliza la herencia andalusí y judía, explorando la memoria histórica a través de danza y música en vivo, que nos interpela a todas y todos sobre la herencia islámica y judía de la Península Ibérica, que tiene como objetivo ofrecer una visión más plural e inclusiva del pasado, invitando a la reflexión sobre cómo la distorsión del relato afecta a la sociedad actual. Busca, por fin, tender un puente entre la diversidad de comunidades actuales y un precedente andalusí que a menudo se ha intentado borrar de la memoria.
Coincidencia o casualidad, en cualquier caso, sea cual sea, afortunada y hermosa, asistí a su representación cuando andaba enfrascado en refrescar mis conocimientos de algunos datos y hechos de esa etapa y, concretamente. de los actos de celebración del aniversario, el novecientos, del notabilísimo cordobés Averroes y en buscar datos para la conferencia que habré de pronunciar el 28 F. invitado por la FAC y que versará, mayormente, sobre esa época.
De entrada he de destacar claramente el muy desenvuelto trabajo actoral de las dos actrices, que destacan y se lucen, y algunos de sus pasajes musicales que completan, subrayan y potencian los momentos, sin molestar nunca, en que se hacen presenten.
Ambas actrices,
María Villarejo y
Cristina Salas, que muy expresivamente llenan la escena, además de expresarse con soltura y dominio tanto en castellano como en catalán, que la obra es bilingüe, como la propia sociedad catalana, e incluso en andaluz, la segunda, no siéndolo, con cierta gracia, cantan y muy afinada y desenvueltamente sobresaliendo, a mi gusto, el hermoso color y la calidez de la voz de la segunda. En conjunto, la química entre ellas fue palpable todo el rato
Reflexionando
La obra que muy conscientemente busca hacerte pensar y reflexionar, conmigo lo logró y no dejé de hacerlo de camino a mi casa asaltándome, al paso, una serie de cuestiones y preguntas:
¿Qué pesa más, compartir una secuencia de nucleótidos o una historia de crianza ¿Queremos seguir queriendo creer que somos "nuestra sangre" o aceptar que también somos nuestra historia? Un auténtico crisol cada uno de nosotros somos.
La identidad no se hereda por la sangre. La única, y gran, verdad es que somos hijos, culturales y sanguíneos, de mil leches. Gloriosa y felizmente impuros y mestizos.
Y otra pregunta, ¿cuánto tiempo, o generaciones, ha de transcurrir para poder considerar a una persona, o una manifestación cultural, de un lugar, perteneciente o propia de él, llámese España, Cataluña o Andalucía?
Y finalmente ¿en qué generación deja de ser inmigrante el que lo ha sido o lo fueron sus padres?
Diferente de lo habitual
Trampantojo es una obra que reivindica la huella andalusí y la diversidad cultural, que nos enriquece, como parte esencial de nuestro presente.
Asistir a su representación fue, al menos para mí, una experiencia conmovedora, instructiva, enriquecedora y emotiva. Definitivamente, recomendaría esta obra a cualquiera que busque una experiencia teatral diferente.
Francisco Hidalgo Gómez
Escritor y cronista flamenco